Está muy bien eso de dejar los toros de la camapaña de Osborne esparcidos a lo largo y ancho de la geografía española a modo de recuerdo, adorno o, tristemente, símbolo de identidad nacional. Pero para quien le gusten esos cartelones ahí expuestos representando a unas bodegas que hace tiempo abandonaron la camapaña.
Así que, mientras van cayendo, se pueden usar como mural...


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